Lo ha logrado espués de separarse de una nave espacial, Rosetta, lanzada al espacio hace una década. La sonda acompañará al cometa durante el próximo año y medio y enviará desde allí valiosos datos científicos.
Aquí puedes ver cómo ocurría minuto a minuto.
El aterrizaje duró cerca de siete horas de caída libre a una velocidad de un metro por segundo. A las 9:35, hora española, comenzó la liberación del módulo, y el contacto con el cometa se produjo a las 16:38. El éxito fue confirmado 28 minutos más tarde, cuando la señal llegó a la Tierra salvando una distancia de más de 500 millones de km.

Si comparamos el tamaño del cometa con Madrid, podríamos decir que ocuparía el espacio entre el Palacio Real y la plaza de las Ventas. Mide unos 4 km de diámetro. Muy pequeño para la inmensidad del Universo.
Distintas instituciones españolas han contribuido a hacer realidad este logre, entre las que se encuentran el Instituto de Astrofísica de Andalucía, el Instituto Nacional de Técnica Aerospacial (INTA) y la Universidad Politécnica de Madrid, que han participado en el desarrollo tecnológico de las cámaras Osiris y el detector de polvo y partículas del cometa Giada. Las cámaras han servido para tomar imágenes de alta resolución del cometa, y así poder determinar su volumen, forma, densidad y propiedades de la superficie con un nivel de detalle sin precedentes. De esta forma se ha podido observar la variedad de terrenos del abrupto y accidentado cometa, repleto de rocas del tamaño de una casa, profundas fosas y acantilados, y pronunciadas pendientes, y facilitar así la elección del lugar de aterrizaje.
Los datos que ya ha suministrado la misión y que seguirá suministrando son extraordinarios para el conocimiento de los cometas, cuerpos celestes que se consideran un remanente de las primeras etapas del Sistema Solar.
Y esto fue lo que pasó
Continuará...

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