Es norma muy extendida y socialmente aceptada que las
empresas privadas la Administración
Pública realicen un reconocimiento médico de la persona antes de formalizar el
contrato o el nombramiento correspondiente. ¿Por qué, entonces, nos rasgamos
ahora las vestiduras cuando en Estados Unidos algunas empresas han pretendido
conocer el ADN de los candidatos a un puesto de trabajo?
Podría decirse que si antes era considerado ético el
reconocimiento médico previo al contrato laboral, también, en esencia, lo sería
el pedir ahora el análisis del ADN, puesto que no se trata más que de utilizar
los nuevos avances tecnológicos. Hay, sin embargo, una diferencia esencial que
es importante señalar: un diagnóstico molecular del ADN puede impedir un
contrato laboral por una enfermedad que el individuo pueda desarrollar en el
futuro, pero que ni la ha padecido con anterioridad ni la padece en la
actualidad. La diferencia es, sin duda, importante desde el punto de vista
ético.
Juan
Ramón Lacadena.
El
Proyecto Genoma Humano: Consideraciones éticas.
a. ¿Qué
diferencias existen, según el texto, entre un reconocimiento médico habitual y
un diagnóstico molecular de ADN?
b. ¿Beneficiaría
a una empresa el conocer el ADN de los candidatos a un puesto de trabajo?
¿Beneficiaría o perjudicaría este conocimiento al candidato?

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